En una nota anterior observaba que la división político-partidaria de la provincia de Buenos Aires había nacido en las invasiones inglesas. ¿Cuál fue la razón? No todos actuaron del mismo modo ante el invasor.
Por un lado, un pequeño grupo de criollos vinculados a espías ingleses, asociados a la corona británica, procuraban acercar posiciones para jugar la independencia. En este grupo andaban Aniceto Padilla, Saturnino Rodríguez Peña -siendo que su hermano Nicolás Rodríguez Peña era secretario del Virrey Sobremonte-, Juan Castelli, Saavedra, Liniers y, muy cerca de ellos, Bernardino Rivadavia y Joaquín Campana, funcionario de la Real Hacienda. Este grupo entrevió la posibilidad de alcanzar el poder con apoyo británico. Extraño, si se considera, como informa Berutti en sus Memorias Curiosas, que el 20 de mayo de 1805 se declaró en Buenos Aires la guerra al rey de Gran Bretaña. Al año siguiente, un grupo de improvisados buscaron su cobijo. Una trastada.