El presente artículo no va contra el Presidente que hace política y acomoda la carga histórica como le parece. En general lo hace mal pero bueno no es historiador sino todo lo contrario.
Por Claudio Chaves | 27/07/2025
El presente artículo no va contra el Presidente que hace política y acomoda la carga histórica como le parece. En general lo hace mal pero bueno no es historiador sino todo lo contrario.
Los que no se libran de la presente nota son todos aquellos que se consideran historiadores o que en las redes fungen como tales y son apenas unos patanes que han leído dos o tres libros y con las redes sociales en sus manos difunden errores y mentiras, sin pudor y sin vergüenza.
HORRORES DE APRECIACIÓN
Se ha puesto de moda cuestionar la justicia social como un robo y poner al individuo por encima de colectivos como la patria o la familia. El que jerarquice estos dos cuerpos padece síndrome autoritario, afirman. Nada importante, es, en definitiva, una opinión más. Lo grave es sustentar la queja en el ideario de Juan Bautista Alberdi, de Domingo F. Sarmiento, del general Roca o de la generación del 80. Es retorcer la historia como un trapo de piso. Ya lo hizo el kirchnerismo. Las citas de Alberdi para justificar lo imposible aparecen en textos de autores de poca monta. Una frase del tucumano extraída de su monumental obra escrita, da tanto para un barrido, un fregado o un vómito. ¡Vamos, no nos tomen por imbéciles!
EL MAYOR ACTO DE JUSTICIA SOCIAL DEL SIGLO XIX
La Gaceta de Buenos Aires escribía en 1819: “Los federalistas (artiguistas) quieren no solo que Buenos Aires no sea la capital, sino que, perteneciente a todos los pueblos, divida con ellos los derechos de aduana y demás rentas generales, en una palabra que se establezca una igualdad física entre Buenos Aires y las demás provincias, corrigiendo los consejos de la naturaleza que nos ha dado un puerto y unos campos, un clima y otras circunstancias que le han hecho físicamente superior a otros pueblos. El perezoso quiere tener iguales riquezas que el hombre industrioso…” (Juan Álvarez. Las Guerras Civiles Argentinas)
Esto es: si las fuerzas del cielo le dieron a Buenos Aires todas esas ventajas naturales, no habría, entonces, derecho a sacárselas y repartirlas por la legitimidad que da la Organización Nacional. (Liberales dixit). Liberales que se parecen más a Juan Manuel de Rosas que a Urquiza que decidió liquidar esa injusticia. ¿Y cual era la injusticia? Muy simple explicarlo.
Al negarse la Provincia de Buenos Aires a la sanción de una Constitución (1829-1852) se quedaba para sí con la recaudación aduanera que era la única fuente generadora de ingresos importantes. Algunos ejemplos. Para el año 1839 la provincia de Jujuy recaudaba 9000 pesos para asumir sus compromisos, la provincia de Córdoba su renta era de aproximadamente 70.000 pesos, San Juan 11.200, Tucumán 22.250, Corrientes 107.000, en este caso no se puede precisar con exactitud pues en estos ingresos hay solicitados créditos, lo importante era que en el mismo período Buenos Aires recaudaba 2.500.000 que por la sabiduría de las fuerzas del cielo se las encanutaba. (Mirón Burguin Aspectos económicos del federalismo argentino) Digámoslo entonces con todas las letras, el folleto las Bases enviado a Urquiza por su redactor, Alberdi, no es otra cosa que el acto de justicia social más importante del siglo XIX ejecutado por el entrerriano , iluminado por Alberdi y tantos otros que sería muy extenso enumerar. Consistió en la redistribución de la riqueza por medio de la Organización Nacional.
La Patria o el País, como quieran decirle, colocado por encima de todas las provincias y de sus ciudadanos. Y esta construcción la realizó el liberalismo pésimamente invocado y mal entendido por estos días.
ROCA Y LA GENERACIÓN DEL 80
No hay dudas que gran parte de los intelectuales del gobierno actual señalan a Roca como uno de los grandes de nuestra historia. No se equivocan. Ahora si lo estudiaran tengo para mi que lo rechazarían, puesto que Roca más que un topo del Estado ha sido el creador del Estado Nacional. Ni que hablar de Carlos Pellegrini un adelantado en torno a temas de proteccionismo, intervencionismo e industrialismo. Cierto es que Milei, en el Jockey Club, solo se igualó con Pellegrini en el sentido de que ambos hicieron/hacen lo que corresponde en el momento que les ha tocado. No hay equiparación ideológica. Solo de acción.
ROCA Y LA JUSTICIA SOCIAL
No le tembló el pulso al general tucumano para poner orden con justicia en aquel país aluvional donde había trabajo para todo aquel que ambicionara un futuro venturoso. Pero en ese torbellino de inmigrantes que venían año a año, la violencia, el paro y las luchas sociales estaban a la orden del día. De modo que Roca en su segunda presidencia solicita al Congreso se trate y apruebe el proyecto de Ley de Residencia presentado por Miguel Cané en 1899, promulgándose la Ley 4144 en 1902, que promovía la expulsión de extranjeros díscolos. Al mismo tiempo convocó a Bialet Masse para investigar y presentar, en el menor tiempo posible, un informe sobre la situación de los trabajadores. Informe monumental que dio paso a la elaboración de la Ley del Trabajo un digesto de 466 artículos de notable avanzada para la época, sustentado en legislación laboral que estaba desarrollándose en Europa. El código establecía indemnización por accidentes de trabajo, jornada laboral de ocho horas, cuarenta y ocho horas semanales para mayores de 18 años y cuarenta y dos para jóvenes entre 16 y 18 años. Prohibición de trabajo a menores de 14. Sábado inglés. Prohibición de trabajo en los feriados nacionales. Descanso dominical. Vacaciones para la mujer embarazada. Convenios colectivos de trabajo. Reconocimiento a las organizaciones gremiales y por la ley se creaba la Junta Nacional del Trabajo que otorgaba al Director Nacional la facultad de intervenir en los conflictos. ¿Qué pasó con esta iniciativa? Fue rechazada por todos. La UIA, los gremios socialistas y los anarquistas. Un disparate total. Pero el gobierno liberal de Roca la promovió. De aquel amor no quedó nada. Solo que otro liberal, Figueroa Alcorta, creo en 1907 en el ámbito del Ministerio del Interior, la Dirección de Trabajo. Ah…antes que me olvide esa Dirección fue la que el General Perón transformó en Secretaría. De modo que hay varios liberalismos.
IDEAS Y POLÍTICA
Lo escrito hasta aquí se mueve en el mundo de las ideas, las que al comprenderse de una u otra forma condicionan el presente y el presente es política. Un concejal por acá, un diputado por allá, punteros por todos lados, lo que vulgarmente se conoce como poroteo. Ningún puntero o responsable piensa en Alberdi, Roca o Pellegrini al momento de promover actores políticos. Como decía Yrigoyen la política se hace con bosta y barro. Bosta y barro que han pisado actores pasados. Son estas tradiciones las que pesan en el presente. Ahí van escondidas las ideas.
Si bien se mira en el gobierno nacional existen fuerzas que chocan entre sí. No solamente entre el Presidente y la Vice sino que al interior del mileismo también. Cada vez queda más claro que el liberalismo a la violeta que nunca ha pisado el barro y la bosta y anda por el mundo con escarpines bordados y agrediendo por las redes sociales felizmente está perdiendo espacio. La foto de la provincia de Buenos Aires donde aparecen juntos Lule Menem, Santilli, Ritondo, Pareja y Karina está quitando el sueño a más de un liberal a la violeta. Dicen volvió la casta. ¡Excusa! ¡Ese no es el problema, para ellos! ¿Cuál es, entonces? Aparecen rostros con resabios peronistas. ¡Sorpresa! Jajaja.
