La fascinación africana por China sigue siendo profunda, pero los aliados ya no creen en la imagen del hegemón benevolente y desinteresado. Ejemplos de Kenia, Congo y Etiopía. Porque Pekín debe quedarse en el continente. Y porque no será fácil.
Por Domenico Galliani | 16/11/2025
Pocos fenómenos fueron analizados de manera aproximada y parcial como relaciones chino-africanas. Porque durante mucho tiempo China ha sido infravalorada como un actor geopolítico global y de pleno derecho. ¿Y por qué sus políticas se han interpretado en África únicamente en el contexto de la competencia con los Estados Unidos? Esta doble lente distorsiona la realidad: China no ha llegado a África por casualidad o de repente, sino con una estrategia a largo plazo que combina intereses económicos, continuidad histórica y un mensaje político convincente.
